Y las risas y mentiras salieron a la hora de la comida, otro chisme mas agregado a los muchos que les contare a futuro y los que ya les eh contado. (que no son muchos aun)
Una amiga que esta por tener un bebe nos invito a su baby shower hace dos meses, aproximadamente, cuando nos invito, de todo el equipo de trabajo descarto a dos personas, una de ellas por que es incompatible con ella, siempre pelea y la otra persona apenas la conocía y no confiaba.
Hoy en la comida, esta ultima persona nos cuestiono "y ¿si le habrán hecho su baby shower?" yo dije "Yo creo que sí" mas no asegure y en ese momento me estuvo por atacar la risa, mas que otra cosa, estaba por reírme por la pregunta ya que de todos los sentados en la mesa, solo dos no habían asistido y todos nos miramos como en complicidad, me hice la desentendida y tome el celular "Le voy a preguntar" cuando tome el celular sonreí y en ese momento otro compañero nos hizo la nota de que en la mesa continua alguien no podía abrir una jarra de agua, (nos paso a nosotros mismos, esas jarras tienen truco) y nos atacamos de risa, yo libremente dejando escapar la risa contenida al ocultar esa verdad.
No acabando ahí cada que mencionaban el tema de la jarra una amiga y yo nos veíamos pero nos reíamos sobre el tema del baby shower, incluso cuando íbamos de regreso, aun así, al llegar a la zona de trabajo y todos sentándonos, no nos percatamos de que había algo de más en un lugar de una compañera, pensamos que lo había dejado ahí, pero luego nos dijo "ahí estaba, cuando nos fuimos no había nada" y las miradas de todos, clásicas, "uhhhhhhhhhh pretendiente" ... momento en el que mirábamos a todos lados preguntábamos y queríamos saber como fregados llego esa manzana ahí, (una manzana cubierta de chamoy con gomitas), sabíamos quien vendía esas manzanas pero la compañera nunca pidió una, pronto encontramos al vendedor y empezamos las preguntas.
Lo gracioso del momento y por lo que nos atacamos mas de risa, fue como actuamos, éramos niños pequeños, adolecentes preguntando quien era el romeo, mirábamos indiscretamente hacia los lugares, y hacíamos burlas clásicas a la compañera y su regalo de manzana, no moríamos de risa de algunos compañeros que poco indiscretos volteaban la cabeza tipo el exorcista, nos reíamos de como casi ataque a un compañero por no poner atención a lo que decíamos del pretendiente ni pegar oreja para enterarse del chisme, en fin, nos reímos y nos divertimos, antes de volver a estar serios y envueltos en el trabajo.
Aun recuerdo y me rio, se que los que lean esto no les hará gracia por que mi forma de describirlo no les inspira ese sentir pero, yo si me sigo riendo.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)




No hay comentarios:
Publicar un comentario